17/3/11

FELIZ 67 CUMPLEAÑOS LAYLA!!

Lovely Layla.

"Enero, 1972
Querida Layla:
Por nada más que los placeres pasados, sacrificaría mi familia, mi Dios, mi propia existencia y aún así tu imagen no cambiaría. Estoy al final de mi mente, no puedo regresar y no veo nada en el mañana (excepto tú) que me atraiga más allá.
He escuchado el viento, he visto las nubes oscuras y siniestras, he buscado en la tierra debajo de mí una señal, un gesto, pero sólo hay silencio. ¿Por qué titubeas? ¿Soy un mal amante? ¿Soy feo? ¿Soy muy débil? ¿Demasiado fuerte? ¿Sabes por qué? Si me quieres, tómame, soy tuyo…
Si no me quieres, por favor rompe el hechizo que me ata. Es un pecado encerrar en una jaula a un animal salvaje; domesticarlo es divino.
Mi amor es tuyo."


Carta de Eric Clapton a Pattie Boyd escrita en el libro De Hombres y Ratones de John Steinbeck (1937) y firmada con un corazón.
La canción Layla del Álbum Layla and Other Assorted Love Songs fue inspirada en el poema persa titulado La Historia de Layla y Majnun, de Nezami Ganjavi.
Esta obra conmovió profundamente a Clapton dado que era el relato de un hombre que se enamoró irremediablemente de una mujer casada, que estaba fuera de su alcance y que perdió la razón porque no pudo desposarla. Eric, que llevaba un poco más de un año perdidamente enamorado de la esposa de su amigo George Harrison, Pattie Boyd, automáticamente se sintió identificado con esta historia.

25/2/11

Fiesta por dos!

George Harrison nació el 24 de febrero de 1943 a las 23:42 pm.


Este dato fue ignorado por el propio George hasta el año 1992, cuando consiguió una copia del registro médico de su nacimiento. Lo que ocurrió es que al día siguiente se le inscribió en el Registro Civil y su padre no estaba seguro de la hora del parto, así que lo inscribió como nacido en la madrugada de ese día.
Cuando George dio una entrevista a la revista Billboard en enero de 1993, con motivo de haber sido elegido como primer merecedor del Premio Centenario, contó el descubrimiento y mostró el certificado (una foto del mismo aparece en el reportaje). Manifestó que a partir de ese año, en que cumplía medio siglo de vida, celebraría su nacimiento el 24; ya no el 25. Por supuesto, para efectos legales y en todos sus registros personales sigue figurando la fecha del 25.

Feliz aniversario.

10/2/11

Dos bellotas por la paz.



Casi 20 días después de que Cynthia Lennon se encontrara a Yoko Ono y a su esposo en su propia habitación y entendiera que su matrimonio había concluído, la nueva pareja (léase: sin Cynthia) inició una serie de eventos activistas en pro de la paz mundial con una sencilla ceremonia que se llevó a cabo en la Catedral de Coventry, en la ciudad del mismo nombre de Inglaterra.
El sábado 15 de junio de 1968, John y Yoko se dirigieron al jardín que se encuentra en el eje este-oeste de la catedral con la idea de contribuir con una pieza más a la exhibición de esculturas del Canónigo Stephen Verney que se mostraba en ese sitio. La nueva pieza fue una jardinera circular en cuyo centro John y Yoko sembraron dos bellotas, cada una en un envase circular. Las bellotas simbolizaban el amor de la pareja y cada una apuntaba hacia el Este y el Oeste, respectivamente, en recuerdo de sus orígenes y, como lo diría Yoko después: "con la esperanza de que el Este y el Oeste del mundo se unieran por la paz mundial".
La ceremonia concluyó con la invitación de John a que todos plantaran una bellota por la paz y con la colocación de una placa con el siguiente texto:

“Yoko” by John Lennon
“John” by Yoko Ono
Some time in May 1968

Poco les duró el gusto. Unos días después sucedió lo obvio: alguien robó las bellotas y marcó el teléfono de la redacción del periódico Coventry Evening Telegraph para avisar de que las tenía en su posesión. El canónigo, por su parte, no sólo se negó a reemplazarlas sino que rechazó la sugerencia de John de repartir folletos a los visitantes de la exhibición en donde se explicara el propósito del pequeño monumento. Sin embargo, aceptó poner un clérigo que custodiara en todo momento la jardinera. En indignada respuesta, el 28 de junio, sólo 13 días después de la ceremonia, John le escribió una carta al Canónigo Verney que iniciaba con una nota áltamente sarcástica en donde elogiaba la "muy cristiana" postura de Verney. Además, concluía con la siguiente frase: "¿No podríamos substituirlas (las bellotas) por algo que no valga la pena ser robado y que simplemente diga 'Siéntate aquí y piensa en una iglesia que está creciendo para ser más grande'? Así, no necesitaremos preocuparnos por tener un clérigo y todos podríamos disfrutar de la idea". Lo cierto es que a Verney nunca le hizo gracia el permitir que una pareja no unida por el sacramento del matrimonio plantara algo en la tierra santa que tenía bajo su custodia.

 Foto de la ceremonia tomada por Keith Macmillan.

Diez meses después, en abril de 1969, y ya unidos por el sagrado vínculo del matrimonio, John y Yoko decidieron darle continuidad a su lucha por la paz basada en la idea de que una bellota se termina convirtiendo en un roble y que éste simbolizara la paz.
En esta ocasión, quisieron enviar dos bellotas a cada presidente, primer ministro o líder de cada uno los países del mundo con un bello mensaje de paz, pero no se preocuparon en hacer la parte administrativa. Esa función le tocó al personal de Apple Corps, quienes tardaron semanas completas, primero en encontrar bellotas enterradas en los parques de Londres, ya que no era temporada y después, en enviarlas a cada líder mundial debido a que la salida al mercado y promoción del sencillo Get Back era más prioritario para la compañía que el mensaje de paz de John.
El texto de la carta para cada líder era el siguiente:


Otoño de 1969
Sr. Presidente,
Anexo en este paquete encontrará dos esculturas vivientes – bellotas – con la esperanza de que las plante en su jardín y que éstas crezcan y se conviertan en dos robles para la paz mundial.
Con amor,
John y Yoko Ono Lennon.


John: “Yoko y yo planeamos enviar paquetes con dos bellotas a cada líder de estado de cada país del mundo. Queremos que los planten por la paz”.
Yoko: “Si quieren, iremos a esos países y los plantaremos nosotros mismos”.
John: “La paz no puede esperar. Creo que este será el movimiento pro paz más positivo hasta el momento. Será mucho mejor que esas sonrisas falsas y el estrechar de manos que se ven en los periódicos”.

30/1/11

Kisses for sale.

Después del asesinato de John Lennon estaba muy deprimido y angustiado, al igual que muchas personas estaban. Pero él sacó la rabia y la impotencia que sentía en acción y por el resto de su vida Harry trabajó para cambiar las leyes de armas en los EE.UU. La foto de abajo muestra una campaña donde Harry vendía besos para recaudar fondos para la Colaltion para detener la violencia armada.

Harry Nilson

La pequeña anécdota.


Visiblemente enfadado, John escribió esta nota a la lavandería donde se alojaban, explicándole que como muchos saben, los orientales no sudan y entonces ¿cómo es posible que hayan marcas amarillas en su camisa blanca?

Retrato de mi chica de las flores.

Polaroid tomada por John Lennon a Yoko Ono

22/1/11

"No recuerdo al grupo Pink Floyd, ni a ninguno de mis amigos"



Cuando una pequeña revista musical logró entrevistarle en la casa de sus padres de Cambridge, después de veinte años de anonimato, Syd Barrett decía no acordarse de nada. Había pasado mucho tiempo desde que Crazy diamond revolucionase el mundo de la música con tan sólo un single, See Emily Play, y un LP junto a la banda inglesa, The Piper at the gates of dawn. Después, o más bien, mientras tanto, llegaron el LSD y una serie de problemas psicológicos que terminarían con su carrera musical y, posteriormente, con su vida. "Barrett se encontraba siempre fuera de lugar. Se olvidaba de traer su guitarra a las sesiones, rompía material. La mayor parte de las veces, no podía ni sostener la púa", decía Richard Wright, mánager de la banda.
Puede decirse que el inicio de sus problemas mentales coincidió, a la vez, con el despegue de Pink Floyd y su afición por el ácido lisérgico. Gilmour, líder de la banda desde el 85, nunca tuvo muy claro si fue primero el huevo o la gallina: "En mi opinión, su caída hubiese ocurrido de cualquier manera. Era algo con raíces profundas. Pero diría que la experiencia psicodélica pudo actuar como un catalizador. Aún así, no creo que Syd pudiera vivir con la fama y lo que ello conlleva".


Las raíces profundas a las que se refiere Gilmour, fueron la repentina muerte de su padre y el estado de sobreprotección al que le condenó su madre desde que era pequeño. Syd, de pelo largo, ojos profundos, solitario, taciturno y con gran afición por la pintura, nunca encontró su lugar en la pequeña población de Cambridge. "Se supone que todo el mundo debe divertirse cuando es joven. No sé porque, pero yo nunca lo hice". Con 15 años fabricó su propio amplificador. En la secundaria conoció a Gilmour y Waters y, tras formar parte de The Adbabs, germen de lo que sería Pink Floyd, propuso cambiar el nombre de la banda y, así formó uno de los grupos más influyentes de la historia musical. The Pink Floyd Sound. Pink, por Pink Anderson. Floyd, por Floyd Council. Los dos, míticos músicos de blues. La suerte estaba echada.


No tardaría mucho en completar una carrera musical reluciente y efímera como una estrella fugaz. Aún no se sabe muy bien si sufría de esquizofrenia, trastorno bipolar o psicosis. Otra de las versiones, apunta a un posible síndrome de Asperger, un conjunto de desordenes entre los que destaca el autismo. "Cuando realmente saltaron las alarmas, fue en el momento en el que Syd encerró a su novia bajo llave tres días, dándole, ocasionalmente, galletas por debajo de la puerta", relata el crítico Jonathan Meades. "El piso de Syd era un agujero de mierda. El piso más loco del mundo. Siempre había mucha gente. Era como una estación de metro. Tenía dos gatos, uno llamado Pink y otro llamado Floyd. Vivieron con él hasta que abandonó el piso. De vez en cuando les daba ácido a los gatos. Imagínate las escenas que allí se vivían", comenta Mick Rock, fotógrafo de la banda.
A partir de ahí, el resto de miembros de Pink Floyd comenzaron a encontrar insoportable la compañía de Barrett. Faltaba a los ensayos, su estado mental era cada vez más preocupante, y dejaba en evidencia a la banda en cada concierto. Dicen que podía tocar durante dos horas el mismo acorde mirando perdidamente al infinito. Buscaron soluciones. Gilmour pasó a formar parte del grupo. La idea, en principio, era utilizarlo como sustituto en los conciertos. Syd se ocuparía de la composición y grabación en el estudio. Pronto se dieron cuenta de que aquello no era viable. En 1968, de camino a un concierto en Shouthampton lo abandonaron con la crueldad infantil con la que se deja en la carretera a un perro sarnoso. "Recogemos a Syd", "Que le jodan". Ninguno quiere recordar quién pronunció estas palabras. Seguramente a Barrett no le importó en exceso que le echasen de la banda que el mismo formó. Sin embargo, Pink Floyd nunca pudo quitárselo de encima. Nunca pudieron sacar de sus mentes un sentimiento de culpabilidad que todavía hoy les acompaña. Compusieron Shine on you crazy diamond como homenaje. Le dedicaron el disco Wish you were here. La película musical The wall está basada en su personaje.


Syd Barrett se recluyó en Cambridge. Sus apariciones fueron cada vez más escasas. En los ochenta llegó a publicarse que había muerto. Ocupaba su tiempo en la jardinería y la pintura, tratando de olvidar todo lo relacionado con su pasado. Engordó hasta los noventa kilos, se rapó la cabeza, dejó el ácido, pero siguió fumando marihuana compulsivamente y consumiendo alcohol en grandes cantidades. Su familia le internó en un psiquiátrico pero el doctor le declaró incurable. Con la ayuda de Gilmour, Waters, y el productor Malcolm Jones, grabó dos LP´s con canciones que compuso en su retiro: The Madcap Laughs, experimental y con un sonido sucio, magnético y hechizante que perdió en su segundo disco, Barrett, mucho más cuidado musicalmente.
Murió en 2006. No se sabe muy bien como. Se dice que de cáncer pancreático. Lo cierto es que Syd se había quedado prácticamente ciego por la diabetes y, después de la muerte de su madre, vivía en la más absoluta decadencia física y mental. "Estoy muy triste por Syd. No lo he estado durante muchos años. Antes, pensaba que era un truco para escribir chorradas sobre nosotros. Por supuesto que fue importante en la banda y nunca hubiésemos empezado sin el porque escribió todo el material. Nada pudo comenzar sin él, pero, por otra parte, no pudo haber funcionado con él. Fue importante en el rock and roll, pero realmente, no fue tan fundamental en Pink Floyd como la gente cree", comentaba Waters a finales de los ochenta. Pink Floyd emitió un breve comunicado tras su muerte. Tan escueto como su recuerdo. Tan efímero como el éxito.

17/1/11

Maybe I’m amazed - Paul McCartney/Wings.

Maybe I'm amazed la compuso McCartney tras la separaron de los Beatles, como agradecimiento a su esposa por "soportarle" en ese momento tan difícil. En total son 4 canciones las que le escribió a Linda, pero ésta es sin duda la que más ha trascendido.
La canción apareció incluso en el ranking de "las 500 mejores canciones de todos los tiempos" que hizo la revista Rolling Stone en el 2004 (quedando en el puesto 338).


"Se decía que nunca amé a Cyn. Eso está lejos de la verdad. Éramos jóvenes, cabezudos, y me metí en una relación física antes de tiempo. Tal vez si nos hubiéramos tomado las cosas con calma lo habríamos hecho. Sé que lo habría hecho."
John sobre su matrimonio, 1974

15/1/11

Lady Gaga toca el piano de John Lennon.


Según publicaron los diarios  “La cantante Lady Gaga cabreó a los fans de los Beatles cuando la vieron por medio de Twitter tocando el piano que perteneció a John Lennon, y que se lo habría autorizado  Sean Lennon, hijo del músico”.
Sean Lennon colgó las fotos en la red social Twitter, donde se puede apreciar a la extravagante cantante  tocando el majestuoso piano de John Lennon, motivando a  miles de fans de los Beatles en una  oleada de críticas y ataques hacia Sean, y por tal motivo optó por quitar la instantánea de su amiga.
Los fans de los Beatles manifestaron que “no se merece tocar semejante reliquia”, y Sean, respondió “Los pianos están para tocarlos. ¿Por qué está todo el mundo tan tenso?” y “¿Qué debemos hacer?, ¿encerrarlo en una habitación llena de polvo?”.
El hijo de John Lennon agregó que “el piano era un regalo de cumpleaños del Beatle a Yoko Ono, por lo tanto, el piano es de su madre y no de John”.


  • Opinión personal: Tampoco creo que fuera una falta de respeto. Creo que exageran, es sólo un piano y seguro que si John viviera ni le importaría. Para John era importante la tolerancia. Es una falta de respeto a su memoria que muestren ese tipo de actitud.

John Lennon, ¿fan de Lady Gaga?

La viuda del mítico John Lennon, Yoko Ono, aseguró en una entrevista que si estuviese vivo, John sería fanático de Facebook, Twitter y Lady Gaga.
“A John le hubiese encantado la forma en que el mundo ha cambiado. Sería, sin lugar a dudas, fanático de Facebook y Twitter. Estaría mandando mensajes y dando su opinión sobre todo, todo el tiempo” dijo Yoko al diario New York Daily News.
La viuda de Lennon siguió imaginando en supuestos como sería la vida del beatle, y prosiguió: “Tendría 70 años, pero le gustaría saber sobre todo lo que está ocurriendo”.

Yoko, quien es conocida por ser una de las usuarias más activas de la red social, agregó también que por su estilo transgresor y osado, Lady Gaga sería su artista preferida: “Creo que ella es maravillosa. John la habría adorado, porque es una artista, es valiente y va contra cada límite. Ambos la habríamos adorado”.

8/1/11

El pequeño Paul.



Un ensayo escrito por Paul McCartney a los 10 años de edad ha sido encontrado después de 50 años en la biblioteca de Liverpool.
Años antes de que los Beatles recibieran sus MBE, derrotó a cientos de niños de la escuela para ganar un premio por su ensayo de 1953 sobre la coronación de la Reina.
La escritura clara de McCartney tiene los mismos fines rizados en las letras mayúsculas que usaría más tarde en la "B" de "The Beatles" en la piel del tambor.

Happy B-day idol.

Lo conocí como El Rey de los Goblins, en una película que años después, cuando crecí, no supe recordar su título (pasandome luego meses para encontrar dichosa película). Después, cuando ya me había olvidado de mi película favorita en mi infancia (me pasaba horas viéndola sin el principio grabado, ya que cuando vi que me gustaba le dije a mi padre, "grábala!" y él puso una de esas antiguas VHS vírgenes) empecé a escuchar música de este genio y cuando me decidí a ponerle cara a la voz, recordé la película, eran la misma persona.

David Bowie en "Dentro del laberinto"